Estados Unidos establece nuevas pautas para supervisar el uso de inteligencia artificial en los bancos



El sector financiero estadounidense da un nuevo paso en la supervisión de la inteligencia artificial. La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), organismo encargado de supervisar los bancos nacionales de Estados Unidos, publicó el 4 de noviembre de 2026 un nuevo marco para orientar a sus examinadores sobre cómo evaluar el uso de inteligencia artificial y sistemas autónomos en las entidades bancarias.

Los bancos deberán prestar atención a los riesgos de la inteligencia artificial

El documento establece criterios para que los supervisores evalúen cómo las entidades financieras utilizan estas tecnologías en sus operaciones habituales. Entre los aspectos considerados están el tamaño de la institución, la complejidad de sus actividades y las consecuencias que podría generar un error de los sistemas inteligentes.

Una de las principales aclaraciones es que la inteligencia artificial no debe tratarse como una categoría de riesgo completamente independiente. En cambio, su utilización debe analizarse dentro de los controles existentes de gestión de riesgos, gobierno corporativo, tecnología, cumplimiento y operaciones.

Los agentes autónomos requieren controles más estrictos

Uno de los puntos más importantes del marco está relacionado con los agentes de inteligencia artificial que pueden ejecutar acciones por cuenta propia. La OCC señala que un sistema sencillo autorizado para iniciar transacciones financieras podría representar un riesgo mayor que un modelo avanzado utilizado únicamente para tareas internas.

Esto significa que la evaluación no debe concentrarse exclusivamente en qué tan sofisticado es un modelo, sino en qué puede hacer, qué permisos tiene y cuáles serían las consecuencias de un funcionamiento incorrecto.

Cuando una aplicación implique mayores riesgos, los supervisores podrán considerar controles más estrictos sobre su autonomía y una supervisión humana más directa.

¿Es una nueva obligación para todos los bancos?

El marco publicado por la OCC está dirigido principalmente a orientar el trabajo de sus examinadores. No constituye una nueva regulación obligatoria ni establece requisitos adicionales que los bancos deban cumplir de manera independiente.

Sin embargo, representa una señal importante para la industria financiera: la incorporación de inteligencia artificial debe acompañarse de controles adecuados, especialmente cuando estas herramientas tienen capacidad para tomar decisiones o ejecutar operaciones que afectan directamente a los clientes y sus recursos.

Un precedente para la transformación financiera

La iniciativa refleja una preocupación creciente de los reguladores por los riesgos de ciberseguridad y estabilidad financiera asociados al uso de sistemas inteligentes. A medida que los bancos incorporan asistentes, modelos predictivos y agentes autónomos, la gestión de permisos, la trazabilidad y la supervisión humana adquieren mayor importancia.

El dato clave: La OCC publicó el 4 de noviembre de 2026 un marco de supervisión para evaluar el uso de inteligencia artificial en los bancos. Su principal criterio es medir las consecuencias de las acciones de estos sistemas y el nivel de autonomía que tienen, no solamente su sofisticación tecnológica.

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