La IA enfrenta un desafío de US$6 billones: necesitará crear nuevas fuentes de ingresos para 2031
La expansión mundial de la inteligencia artificial está entrando en una etapa en la que el crecimiento tecnológico deberá estar acompañado por una generación de valor económico cada vez mayor. Un nuevo informe de Bain & Company estima que la industria de IA necesitará alcanzar aproximadamente US$6 billones en ingresos anuales para 2031 para justificar el nivel de inversión previsto en infraestructura.
El estudio señala que las aplicaciones actuales de inteligencia artificial para consumidores y empresas podrían generar entre US$1,2 y US$1,8 billones. Esto dejaría aproximadamente US$4,2 billones adicionales que tendrían que surgir de nuevos productos, servicios y mercados impulsados por la IA.
La próxima etapa dependerá de nuevas aplicaciones
Según Bain, una parte importante de ese crecimiento podría provenir de sistemas autónomos, robótica, inteligencia artificial física, automatización industrial y nuevas aplicaciones que todavía están en desarrollo.
Entre las áreas identificadas también aparecen el descubrimiento de medicamentos, nuevos servicios relacionados con energía y otras actividades en las que la inteligencia artificial podría crear mercados que actualmente tienen una presencia limitada.
Los centros de datos son el gran motor de la inversión
La demanda de capacidad de procesamiento está impulsando inversiones cada vez mayores en centros de datos, chips especializados, memoria, redes y sistemas de refrigeración.
Bain estima que el gasto anual en infraestructura relacionada con IA podría alcanzar aproximadamente US$1,5 billones para 2031, aumentando la presión para que las empresas conviertan esa capacidad tecnológica en nuevos ingresos.
La inteligencia artificial también está transformando el hardware
El crecimiento de la IA está impulsando nuevamente a la industria de semiconductores y otros componentes tecnológicos. El informe señala que las empresas de hardware y semiconductores registraron un crecimiento anual compuesto del 24 % entre 2020 y 2026, frente al 6 % registrado por el software.
La demanda también está favoreciendo el desarrollo de chips personalizados y aceleradores especializados diseñados para cargas de trabajo específicas de inteligencia artificial.
Una nueva etapa para la economía de la IA
El desafío para los próximos años no será únicamente desarrollar modelos más capaces. Las empresas tendrán que encontrar nuevas formas de convertir la inteligencia artificial en productos, servicios y procesos que generen valor económico sostenible.

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