Microsoft y Qcells crean una nueva estrategia energética para impulsar los centros de datos de inteligencia artificial



La expansión de la inteligencia artificial está creando un problema que va mucho más allá de los chips y los centros de datos: la energía necesaria para mantenerlos funcionando. Microsoft y Qcells anunciaron una ampliación de su alianza para explorar nuevas formas de desarrollar capacidad energética junto a la infraestructura utilizada por los sistemas de IA.

La propuesta contempla un modelo denominado “bring-your-own-capacity”, mediante el cual Qcells podría desarrollar y construir nueva capacidad energética que sea entregada directamente a Microsoft o a las empresas de servicios públicos que operan alrededor de sus centros de datos.

Las compañías también están estudiando el desarrollo de plantas de energía virtuales, capaces de combinar baterías residenciales y comerciales para crear un recurso energético flexible. Durante los periodos de mayor demanda, estas baterías podrían ayudar a la red eléctrica y reducir la presión generada por los nuevos centros de datos.

La alianza también incorpora tecnologías de Microsoft Azure y Fabric como capas de datos para coordinar estos recursos energéticos distribuidos. El objetivo es que el crecimiento de la infraestructura de inteligencia artificial pueda producirse sin trasladar todo el impacto energético a las comunidades donde se construyen los centros de datos.

La carrera por la inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa: los centros de datos necesitan cada vez más energía y las grandes compañías tecnológicas comienzan a construir soluciones energéticas alrededor de ellos. El futuro de la IA también dependerá de cómo se genere y gestione esa electricidad.

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